Anónimo
Pienso realmente que el beticismo vive de espaldas a la cruel realidad institucional. La realidad es una falta absoluta de organigrama empresarial, estructuras directivas y deportivas, profesionalidad en la gestión y un caciquismo que solo observamos los que viven la situación desde las entrañas del club. Empleados con 700 euros de sueldo en jornadas de 7 dias a la semana, periodistas que trabajan para RNE y para el propio betis, lo que hace poco aseptica la información. Directores de seguridad que abandonan el club por depresión...., empresas de seguridad contratadas para controlar a empleados y directivos, control total de la entidad por familiares de Lopera y un sin fin de irregularidades tipicas de autotitarismos y dogmatismos absolutistas. ¡Y esto solo a empezado!










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